martes, 4 de junio de 2013

Violencia nuestra de cada día

Psyche Navegante Nº 61 – www.psyche-navegante.com
Área: Actualidad
Título: Violencia nuestra de cada día
Autor: Silvia Sisto

Los diarios salpican sangre. La televisión también. La gente habla de episodios violentos  cada vez mas cercanos. Los chicos ya no juegan al policía y al ladrón sino al “counter-strike”, donde se compran y venden armas,  donde se toma el rol del terrorista o de agente antiterrorista.
Voy a relatar algunas historias contadas por sus protagonistas con ese telón de fondo:

 Julián 13 años, está en un cyber
      E-   Cómo elegís quien querés ser?
J-      Eso depende de cuantos haya en la red jugando y que roles hayan tomado, es lo mismo...
E-     Por qué pateas o te moves cuando le dieron a tu personaje si es virtual y no usas sensores especiales?
      J-   Es que te dan a vos, es lo mismo...

Es lo mismo, es lo mismo. La falta de diferencia parece preocupante, ¿es lo mismo, terrorista que antiterrorista? , tal vez sí por eso preocupa.
¿Son tan virtuales esos disparos si sacuden el cuerpo?.

Felipe 39 años, es ferroviario y le dispararon en Villa Martelli cuando fue el levantamiento militar en 1989
-Cuando te pegan un tiro no duele, es como un ardor, después viene el dolor, mucho después. Me fui a mi casa pensando que me había raspado una bala y a la noche no podía respirar, resulta que era de una 9mm y la tengo pegada a la médula, pero no me di cuenta.

¿No se dio cuenta?. La represión fue muy fuerte y el cayó al piso, había sangre, no se dio cuenta o no pudo. ¿No creyó que eso podía pasarle?.¿ Es lo mismo que una bala raspe a que penetre?

Don Carlos, 62 años es sereno de un garage en Capital Federal que fue asaltado.
-A usted le parece!...me ensucié...cuando me pusieron el arma en la cabeza me ensucié. Eran 2, entraron de golpe y se llevaron dos autos, lo peor es que no tengo a quien avisarle, los dueños del estacionamiento no dejan teléfono para que no se los moleste, yo cierro y me voy o me quedo? Qué hago, a quien le aviso?

El sereno pierde la calma y se encuentra en una posición imposible, no es el dueño y al dueño no hay como avisarle. Se quiere ir y no puede. ¿Este hombre nunca pensó que esto podía pasarle? Pregunta a un tercero absolutamente ajeno a la escena qué hacer.

Estas distintas historias me hacen pensar en lo virtual y lo real, la imagen que golpea y el disparo que no duele o el arma que suelta el esfínter. Distintas formas de impactar de la violencia. Distintas formas de violencia en distintos sujetos en tiempos y situaciones diferentes pero con una posición en común, lo que los analistas podríamos llamar, la renegación.
Mecanismo por el cual  el yo se ve a menudo en la situación de rechazar una pretensión del mundo exterior que le resulta penosa, cosa que logra mediante la renegación o repudiación   de las percepciones que lo informan de esa exigencia planteada por la realidad.(*3)
 Tanto en estas historias como en muchas otras escuchadas o relatadas por los medios (www.Televerdades.com) insisten las expresiones: -no me di cuenta, es lo mismo, qué hago con la sensación de extrañamiento frente a la situación.

Pero,¿cómo empezó? O  estaba allí en la naturaleza humana y fue arrancada de su nicho virtual, fue nombrada y llegó para quedarse: la violencia nuestra de cada día.
Desde que la civilización instituyó la prohibición de matar a aquellos de nuestros semejantes a los que odiamos....la muerte impuesta por la colectividad  pasó entonces a ser justicia y castigo.(*1)
Esa prohibición que cuando se rompe tratamos desesperadamente de restaurarla, ponerle palabras, relatos, pedidos desgarrados de justicia. Que alguien se ocupe!!!. Que trabajen los gobernantes!!!. Que se eche a los corruptos!!!. Y la lista podría ser larga ...e impotente, son gritos que a veces  no se dirigen a nadie en particular o a todos en general.
 Finalmente, que Dios nos ayude.

En el Porvenir de una Ilusión Freud trabaja el tema de la religión como condición de neurosis de la colectividad humana, dice que la religión contiene además un sistema de ilusiones optativas contrarias a la realidad y que  los creyentes parecen gozar de una segura protección contra ciertas enfermedades neuróticas ...la neurosis general los releva de la particular.”(*1)

Este proceso (el de la ilusión) se activa (tal vez) cuando los miembros de una comunidad se niegan a aceptar en el presente aquello que les amputa el futuro en oposición a la renegación de las condiciones de sufrimiento, (*2)  aunque sea religiosamente. En este sentido, lo religioso serviría como pantalla para poder ilusionarse y no quedar de frente a lo Real del objeto sin velo? Y así llegan las velas, el silencio, el ritual que se repite.

En ese marco podrían leerse las manifestaciones multitudinarias que se realizan a partir de un crimen horroroso que tensa una serie de crímenes. En algún momento fue el de María  Soledad Morales en Catamarca hoy es Axel Blumberg en Buenos Aires. En ambos casos y en muchos otros la iglesia por la vía de algunos de sus representantes aceptados por la comunidad encabeza las protestas.
Tanto deslizamiento, finalmente un S2(justicia) viene  a ligarse a ese S1(violencia) para dar un sentido posible.
¿Por qué alguna vez  sí y otras no? es una pregunta recurrente. Porque la gente en determinado momento  no quiere que se vayan todos, quiere justicia . Porque alguien dijo en el momento justo la palabra acertada. Porque un señor o señora entrados en años llorando en cámara por sus hijos generan identificación, golpean el cuerpo.
 Porque son tal vez intentos de salir colectivamente de la posición renegatoria que embarga nuestro futuro y recordamos que la muerte simbólica es eficaz y la sanción alivia el sufrimiento. Por eso el pedido sigue siendo  el de justicia y castigo.

La violencia nuestra de cada día es mucho mas compleja que la diferencia de clases o el salvajismo del capitalismo, porque es nuestra, anida en el ser humano, no es condición del animal que las balas virtuales lo sacudan.

Bibliografía.

*1- S. Freud : El porvenir de una ilusión
*2- De esta manera Fernando Ulloa trabaja el concepto de autogestión y  utopía, introducir la Ilusión en este proceso es un agregado mío.

*3- S.Freud: El aparato psíquico y el mundo exterior.

miércoles, 22 de mayo de 2013

analista <> clínica



Dice Lacan[1]…“nuestra técnica no impone ninguna orientación del alma, ninguna apertura de la inteligencia, ninguna purificación que preludie la comunicación.
Juega en cambio sobre la no preparación. Una regularidad casi burocrática es todo lo que se le exige. La laicización lo más completa posible del pacto previo instala una práctica sin idea de elevación.”

Estoy tratando de pensar el escenario de la formación del analista y su autorización a su técnica por la vía no sólo de su propio análisis, que hasta hoy lo tenía como su principal herramienta. Sino por los movimientos en la cura, -de los que pueda dar cuenta-, en los análisis que conduce.
El [2]“psicoanalizante es aquel que llega a realizar como alienación su ‘yo (je) pienso’, es decir a descubrir el fantasma como motor de la realidad psíquica, la del sujeto dividido. Solo puede hacerlo dándole al analista la función del ‘a’… el analista lejos de ser la medida de la verdad, solo desbroza al sujeto su verdad al ofertarse él mismo como soporte de ese deser…” “...el analista se halla en una situación insostenible...” el sabe que es un saber que no se puede sostener, ‘él lo sabe’.”

Siguiendo el texto, se puede dar cuenta del propio análisis a través de la transmisión que se haga de la experiencia clínica, propia y de los otros a quienes se conduce en su cura.
¿De qué habla un analista cuando quiere hablar de su análisis? ¿Hay transmisión posible allí? ¿O se hace por otra vía, la que el inconsciente abre en cada cura, en cada análisis, momento casi intransmisible?
En éste sentido la transmisión produce psicoanalista en quien transmite, quienes escuchan sabrán luego que punto anudó allí en su trama.
Distinto es producir discurso psicoanalítico ligado al saber universitario. Allí alguien podrá estudiar y tratar de saber sobre ese objeto que otro cree que conocer. Lejos está, ésta transmisión de la primera. Esta no hace punto en trama alguna, tal vez funciona al estilo de los modernos patchworks[3].

Mantener el objeto dividido podría ser tranquilizador. Análisis por un lado, formación por otro, transmisión aquí, producción allá. Sin embargo, si seguimos la lógica de Freud y Lacan respecto de nuestra técnica y el concepto de realidad psíquica enloqueceremos a nuestros analizantes sosteniendo esa hipótesis. Si nuestro propio análisis no nos dio recursos para ponerle el cuerpo a ese objeto “a” semblantear y si nuestra transmisión sólo pasa por la lectura académica y el análisis didáctico ¿cómo responder en dichas circunstancias de máxima tensión?
Lacan plantea a la regularidad como un atisbo de mínima burocratización necesaria, lo títulos de grado que algunas instituciones ofrecen ¿Cómo ubicarlos tanto en el uso de la técnica como en el concepto de realidad psíquica?
O acaso es un intento por legalizar una realidad real, con analistas sin recursos para enfrentar esos puntos de máxima tensión en el recorrido de su análisis, puntos donde  encontrará los elementos para intervenir en la emergencia, en la urgencia en los intentos de suicidio, en Cromañón o en Patagones. Sin convertirse en especialistas que vengan a ocupar ese lugar de ser  a falta  de objeto por semblantear. A falta de objeto simbólico con que responder lo real desborda, también en los consultorios. Brotes, actings, megalomanías, pasajes al acto…y qué más se le puede pedir a un especialista.!!! Si sabe de eso…para eso está preparado.
“Los psicoanalistas son los eruditos de un saber sobre el que no pueden conversar”[4]solo podrán transmitirlo en la misma vuelta en que se constituyen como tales. La transmisión del psicoanálisis sin la producción de psicoanalista -aun en un claustro universitario, donde una pregunta puede desbordar la teoría-, es sólo cosa de charlatanes que hablan sobre lo que no tiene nombre.


[1]  J. Lacan –Intervenciones y textos2. “Del psicoanálisis en sus relaciones con la realidad”.
[2]  J. Lacan -  Idem ant.
[3]  Trabajo de superposición de texturas a modo de parches.
[4] Lacan. Idem anterior.